2019.02.10 – No pida por cosas que son en vano
in SermonesNo pida por cosas que son en vano
( Mateo 6:8-13 )
Dios
es el Padre justo.
Él
enviá al Verbo al mundo,
para dar la fe al mundo. (Juan 10:35)
La razón por la cual Dios nos da la fe
es para que no seamos engañados por nadie aparte de Dios. (Éxodo 20:3)
Todo lo que pertenece a Dios está en el Cielo, es decir el mundo espiritual. (Mateo 6:13)
Dentro del universo no existe nada que sea eterno. (Apocalipsis 20:14)
Dios conoce todo lo que nosotros necesitamos.
Sin embargo, tenemos que saber que
lo que el diablo quiere darnos solo son cosas del universo.
Todo esto son mentiras. (Mateo 4:9-10)
Antes de tener la fe no pedíamos a Dios.
Pero luego de creer pedimos las cosas del Cielo,
la cual es la promesa de Dios. (Juan 14:13-14)
Dios nos da Su Hijo la cual es
la promesa eterna de que nos ha dado todas las cosas. (Hebreos 1:4)
Dios da Su nombre al Hijo,
y nosotros, que creemos, nos da a Su Hijo como herencia.
Jesús es nuestra herencia eterna.
○ El Espíritu Santo testifica lo que nosotros creemos,
y testifica lo que es nuestro por toda la eternidad.
Fortalezcamos nuestra fe por el Espíritu Santo.
○ Lo que las personas desean son solo las cosas dentro del universo.
No buscan las cosas que están en el Cielo, el mundo espiritual.
Nosotros hemos recibido las cosas del Cielo como herencia.
○ Seamos espirituales; seamos espirituales con la fe.
Los que son espirituales tienen la vida de fe
solo por el Espíritu Santo según la Biblia.
※ Hagamos que nuestras oraciones
verdaderamente sean recibidas por Dios y
solo pidamos las cosas que solo le pertenecen a Dios. Amén.
Mateo 6:8-13
8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Resumen
Carta de Simuon
“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.” Dios hace que en las tinieblas sea la luz, y llamo a la luz “día”, y a las tinieblas llamo “noche”. Y luego, hace que haya la expansión en medio de las aguas separándolas entre las aguas de arriba y las aguas de abajo. Llamando esta expansión, “cielos”. La cual científicamente se le es llamada “universo” y espiritualmente “Hades”. Luego Dios hace que en las aguas de abajo sea descubierto lo seco, la cual es la tierra en donde estamos viviendo en el presente.
En la creación Dios crea la luz y la oscuridad, la noche y el día, la vida y la muerte, la felicidad y la desesperanza, la libertad y la opresión, la esperanza y la maldición. Hace que todo aquel que nace, muera. Dios determinó que toda creación tendría que morir en algún punto, y luego hace que todos reciban el juicio. Por lo tanto, dentro del universo no existe ninguna posesión que sea etrena, ni existe ninguna autoridad o gloria. El tener y luego el quitar es el principio que fue ya determinado por Dios.
Sin embargo, las cosas que nunca serán quitadas o desaparecerán, solo son las cosas del Cielo. Por lo que está escrito: “Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria”. Por lo tanto, nos ha dicho que no busquemos las cosas que ciertamente vamos a perder, que ciertamente van a fallas, o que ciertamente morirán. No debemos buscar que beber, que comer o qué vestir. Sino busquemos el reino de Dios, es decir el reino de luz, donde no existe la noche, la maldición y la eterna desdicha. Busquemos su reino y su justicia.
Todas las cosas que pedimos con los deseos de la carne son solo cosas que están dentro del universo. Sin embargo, el pedir por las cosas del espíritu son todas las cosas que están en el cielo, la cual es el mundo espiritual. ¿Qué es lo que deseamos? ¿Será que son cosas que están dentro del universo, o son cosas eternas que están en el cielo (mundo espiritual)? En el caso de que si tratamos de amar con el amor de esta tierra, ciertamente habrá la separación y la tristeza. Pero si buscamos las cosas del cielo (mundo espiritual), esto será eterno. El reino de Dios es eterno, Su poder es eterno, Su gloria es eterna y Su amor es eterna.
Si nosotros estamos buscando las cosas que están dentro del universo con el nombre de Dios, con el nombre de “Jesús”, entonces nos alejaremos de la voluntad de Dios. Pero nos está diciendo que pidamos con su nombre por las cosas del cielo (mundo espiritual), las cosas que son eternas, donde no existe la muerte, la oscuridad o la noche. También cuando nos ordena: “améis unos a otros” es para que no olvidemos que el amor dentro del universo ciertamente nos convertirá en enemigos. Sin embargo, el amor que el Señor nos ha mencionado, no existe la noche, la oscuridad, y es eterna. Por eso nos ordena que amemos al enemigo con ese amor.
Yo soy una persona que ora en todo su vida. Sin embargo, en mis oraciones pido por cosas que puedo obtener en el reino eterno, por lo cual su repuesta es eterna. Vivamos por nuestro espíritu. Pregúntense: ¿dónde irá mi espíritu?, ¿será que pertenecerá en esta tierra o a el cielo (mundo espiritual)? Demos gracias a Dios.
視無言(Simuon)
Créditos
Centro Misión Iglesia Sungrak
Resumen: Pastor Ki Taek Lee
Departamento de Castellano
Traducción de sintesis: Eun Sol Jang
Traducción del resumen: Eun Sol Jang
Interpretación: Eun Sol Jang